Serie Juntos y Revueltos

A pesar de vivir en una cultura mediterránea, cada vez más, nuestra ciudad nos empuja a vivir vidas separadas, cada uno siguiendo nuestra propia agenda. Esto produce sentimientos de soledad, dolor y pena, mala comunicación y falta de perdón. Sin embargo, Dios nos ha provisto en Cristo y su cuerpo, la iglesia, una fuente de riqueza que actúa como antídoto del aislamiento y la soledad que podemos experimentar en esta época.